Necesitaría un montón de entradas para explicar todo lo que ha sucedido en este Giro de Italia, y es que, coincidiendo justo con el paso del ecuador de la presente edición, ya podemos decir que hubo un Giro hasta la etapa 10 y otro Giro a partir de entonces. No tenía pensado escribir hasta que acabara la carrera para hacer un balance final, pero es que han pasado ya tantas cosas que sería difícil exponerlas en una sola entrada.
Todo empezaba en Holanda, y tras una crono sin muchas sorpresas (quizás la única todo el tiempo que perdió Cunego al final) llegaron las caidas en las 2 etapas restantes por los Paises Bajos. Rotondas y estrechamientos de la carretera hacían que gente como Evans, Cunego, Sastre, etc, ... perdieran tiempo. Rápidamente se vio una de las que podían ser las claves de este Giro, y es que Cadel Evans si quería ganar la ronda italiana tendría que ser por sus propios méritos, ya que el equipo que presenta el BMC es muy muy muy flojo.
Tras un día de descanso, la crono por equipos tampoco daba muchas sorpresas. Se certificó que el equipo más fuerte, en teoría, era el Liquigas y los 3 primeros puestos en la general serían para miembros de dicha escuadra, siendo Vincenzo Nibali el lider de la Corsa.
Y después de 2 etapas en las que triunfaron las escapadas, llegó una de las etapas más bonitas que recuerdo. Se volvió a ver ciclismo antiguo. La carrera dio un vuelco cuando se fueron al suelo Nibali, Basso y Sastre, entre otros. La primera clave fue ver como el mejor equipo del Giro perdía para mi dicho "galardon" al mandar a Nibali una y mil veces esperar a su "jefe de filas", Ivan Basso. Tantas opciones o más tenía el bueno de Nibali de ganar el giro como su compañero de equipo, y si este tenía más fuerzas que el otro, lo lógico hubiera sido dejarle marchar en solitario, o aliándose con algún perjudicado de la caida para intentar coger a los gallos o al menos perder el menor tiempo posible. Una cagada, y perdón por la expresión, del equipo del lider. Por delante, un guerrero y antideportivo Gerdemann ya había empezado a montar la escabechina y ponerse a tirar como un loco. La carrera, entonces, les tenía preparado un recorrido por caminos estrechos y llenos de barro, más tipico del ciclocross o del ciclismo antiguo, y como tal, se vio la gesta de media docena de corredores luchando por la victoria de etapa y, quien sabe, probablemente del giro. Rampas del 15-16% bajo una lluvia torrencial. Era difícil diferenciar a los corredores, ya que sus mallots y sus caras estaban completamente cubiertos de fango. Peligro en cada curva. Un auténtico espectáculo para los que estabamos calentitos en casa viéndolo por la tele, pero un sufrimiento para los ciclistas que ni con 6 Galibiers seguidos. Vino intentaba contraatacar, pero la rueda de Evans siempre la tenía pegada. David Arroyo también lo intentaba, pero al final, con una demostración de quién era el más fuerte en la ronda transalpina, era Evans el que arrancó con fuerza y nadie pudo seguirle. Escribió su nombre en la épica de Montalcino. Hay bastante gente con la que he hablado que no le gustan este tipo de etapas, que no se puede perder un Giro por una caida y cosas así. Bajo mi punto de vista, lo que necesita el ciclismo es más etapas como esta, más gestas como la de Evans (y en extensión, todos los corredores que acabaron la etapa). VIVA EL GIRO. Vinokourov era el nuevo lider y Sastre y Wiggins parecían decir definitivamente adios a la carrera.
Dado que la etapa de Montalcino había dejado tocado a todos, en el Terminillo no hubo muchos movimientos ni cambios en la general, salvo que Sastre perdió otros 2 minutos y el Cervelo daba total libertad a Tondo.
Así acababa la primera semana de la ronda italiana. Parecía, que después de lo vivido en las 8 etapas anteriores, se iba a rodar con cierta calma hasta el fin de semana que llegara otra vez la alta montaña y que poco o nada iba a cambiar entre los favoritos. Y así fueron los 2 primeros días, con etapas decididas al sprint.
Pero llegó la etapa 11. Todos apostábamos a que una fuga iba a triunfar. Una fuga creada en los primeros Km de carrera; y una fuga en la que se iba a meter bastante gente. Lo que no apostábamos es que este día iba a cambiar la historia del Giro 2010. Sobre el Km 20 saltaban 57 corredores, entre los cuales se encontraban gente como Sastre, Tondo, Wiggins, Agnoli y Arroyo. Tardó Astana en ponerse a tirar del pelotón, pero, sorprendentemente, cuando la escapada ya tenía una diferencia de 6 minutos, abandonaron su ritmo de caza y quisieron dejar el papel a otros. Pero, ¿quién iba a tirar? Liquigas tenía a un corredor como Agnoli metido en la cabeza de carrera, Lampre se quedó un poco a espensas de los demás, los equipos de los sprinters poco tenían que hacer en esa etapa, el resto de equipos tenían a miembros metidos en la escapada y no iban a ser ellos quien la echara abajo y Evans bastante tiene con sacarse las castañas del fuego él solito. Los fugados, bien organizados y a la postre mayor en número que el "pelotón", tiraban con fuerza, sobretodo los compañeros de David Arroyo. Cuando quisieron ponerse las pilas otra vez los hombres del equipo kazajo, la escapada ya estaba a más de un cuarto de hora, y contra un grupo tan organizado era imposible darles caza. A falta de 10 km ya se empezaron a ver ataques entre los de cabeza, siendo Petrov el que se llevara la gloria en la meta de L'Aquila. Sastre hacía 3º, consiguiendo unos segundos de bonificación, Arroyo se ponía 2º a 1'42'' del nuevo lider, Porte, y los Vinokourov, Evans, Cunego, Nibali, etc, etc perdían más de 12 minutos.
El Giro ha dado un vuelco. Y a partir de ahora, ¿qué va a pasar? La verdad que es muy difícil hacer un pronóstico en una carrera tan abierta y en la que pasan cosas todos los días. Parece que Astana ha tirado la carrera por una perreta infantil de su director. Indignante que uno de los mejores equipos del pelotón internacional actúe de esta manera. Pero queda mucho terreno por delante. Lo bueno es que gente como Vino o Evans no se rinden, y si quieren intentar ganar el Giro tendrán que atacar desde lejos. Queda una segunda mitad de carrera interesantísima, y en la última semana se pueden ver grandes gestas en las cumbres de los dolomitas. ¿Favoritos? Bufff, no se, Arroyo está en una buena posición, Agnoli, con un equipo que si hace las cosas bien, puede hacer bastante daño, Tondo va a estar dando guerra hasta el final con su compañero Carlos Sastre... ¿Quién sabe?. Hagan sus apuestas, y siéntense y disfruten, que ha vuelto el ciclismo que todos echábamos de menos. Si no ya me lo direis al final de la ronda.
Una vez más VIVA EL CICLISMO, VIVA EL GIRO.
Lo primero, gracias Eneko, por contarme ( y en extensión a la gente que como yo no puede verlo) que sucedio, porque la prensa escrita dice poco.
ResponderEliminarYo por lo que cuentas, confio en Arroyo, porque me parece bueno, y además el Porte este, yo no se quien es y por lo tanto, no se si es bueno o no? porque para Tondo, tiene un gran lastre que es que Sastre tiene "opciones" y se va a tener que sacrificar el pobre de Tondo y yo creo que para nada, porque Sastre, no creo que gane jamas una vuelta grande.
Hola Eneko!
ResponderEliminarLos dos Liquigas no tienen peso para que Basso les deje ganar. Porte es un gran contrarrelojista pero contrarreloj hay poca y tiene muy poca experiencia. Creo que se le va a hacer muy largo el giro. Arroyo si está bien, gana. Si no, Tondo tiene muchas opciones. A Tondo le quitaron de trabajo el dia de Terminillo asi que creo que seguira teniendo libertad. Los de atrás solo podrían ganar si estos fallan estrepitósamente.
@Miguel, como ya dice Daniel en la siguiente respuesta, supongo que tendrá total libertad. Ya se demostró en el Terminilo. No descartes un ataque de ambos. Aún así Arroyo es el que más puntos tiene hoy por hoy.
ResponderEliminar@Daniel, no va a ser fácil la decisión de Liquigas, más aún habiendo visto lo que pasó en la etapa de Montalcino, que parece que tienen fe ciega en Basso. Yo andaría un poco a la espectativa de lo que pase en Monte Grappa. Y si veo que Basso y Nibali no tienen absolutamente nada que hacer (que puede que ya sea el caso) iría a muerte con Agnoli. Pero claro, este giro nos está dando una demostración de qué es lo que no puede hacer un director de equipo.
Bueno, bueno, menuda multi-crónica, Eneko. Sólo te falta meter la cuña publicitaria de "Te gusta el .... compresor?", y uno se siente como en aquellas tardes de principios de los 90 viendo la retransmisión por Tele-5. ;-)
ResponderEliminarEn fin, que yo que había apostado por Vino, pues tras el etapón de ayer, me parece que lo tiene un poco crudo, pero visto lo visto, todo puede pasar.
Y estoy de acuerdo, es muy egoísta de nuestra parte, pero etapas como las de hasta ahora son las que hacen afición. Y es que esa es la gracia del Giro, que no hay etapa tranquila, y siempre hay un último escollo a 10 kilómetros de meta.
Por lo demás, no me atrevo a hacer pronósticos, porque sinceramente, no conozco lo suficiente a los Tondo y compañía.
PS: por cierto, la página de la Gazzetta (www.gazzetta.it) emite el final de la etapa en video streaming directo. (Lo de www.veo.es no me funcionó, Eneko)
@Unai, no me compares con las retransmisiones de JJ, Azpitarte y compañía, jajajajaja, esos que iban a publicidad en el último kilometro, jajajaja. Intenté resumir un poco el tema, pero es que han pasado tantas cosas... que es imposible. Y todavía queda lo mejor.
ResponderEliminarHan pasado muchas cosas sí. Es una pena que esté tan en segundo plano en los medios y, como consecuencia, en los aficionados. Saludos
ResponderEliminarSoy un maquina Eneko...quien va lider despues de las dos primeras?? jajaja
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